Moré Mariano Del Prado

janukiaFue en el año 164 AEC que Judas el Macabeo inició una revuelta contra la dominación griega que había profanado, entre otras cosas, el Templo de Jerusalén. Se realizó entonces una dedicación /inauguración (hebreo: januca) de dicho templo y de allí el nombre de la fiesta de Januca. La celebración duró ocho días, según lo había establecido el mismo Judas Macabeo (1 Macabeos 4:26-59). 
No tenemos registros de cómo se celebraba la fiesta de Januca durante los años siguientes a la recuperación del Templo. Tampoco tenemos “janukiot” (pl.de juanukiá) que hayan sobrevivido y que nos indiquen la existencia temprana de una menorá de 9 luces. Las fuentes más antiguas que disponemos suelen hablar de “menorat januca” (el candelabro de januca) en lugar de janukiá. Desde fines de primer siglo y comienzos del segundo siglo de la era común, sabemos que ya se encendían se encendían ocho luces en forma progresiva.

No obstante la lámpara para Januca no fue siempre igual. El Talmud describe un tipo de lámpara que consistía en un plato con ocho mechas dispuestas alrededor del borde. Durante la Edad Media aparecieron candelabros que consistían en soportes individuales para las velas. Apareció una lámpara de pared basada en el precepto talmúdico de colgar la lámpara fuera del hogar, ya que su propósito es publicitar el milagro que conmemora la fiesta. 
Otra forma básica de la lámpara de Januca es la del candelabro con un eje central y cuatro brazos semicirculares basado en el diseño de la menorá utilizada en Mishkán (Tabernáculo en el desierto) como así también en el Primer y Segundo Templo. 
Dado que no se le puede dar a las luces de Januca otra función que aquella para la cual fue creada, y no habiendo aún electricidad, surgió la necesidad de agregar una lámpara adicional para la iluminación normal. Esa luz adicional fue finalmente añadida a la janukiá, formando así un candelabro de nueve luminarias tal como lo conocemos hoy. A esa novena luz la conocemos con el nombre de shamash. 
Otra de las disposiciones rabínicas que influyeron en el desarrollo de la janukiá consiste en que las velas deben estar alineadas y todas a la misma altura. 
Por útlimo, la palabra “janukiá” no es un término que vayamos a encontrar en el TaNaJ, y esto se debe a que su aparición está vinculada estrechamente a hechos que ocurrieron en la época post- bíblica. Fue recién hacia fines del siglo 19 cuando la esposa de Eliezer ben Iehuda (Jemda) introdujo el vocablo “janukiá” tomada de los judíos sefaradíes que vivían en Jerusalén y de los que provenían de los Balcanes. Desde entonces el vocablo “janukiá” quedó instalado en todo el mundo judío para referirse al candelabro utilizado en la fiesta de Januca. (Para una ampliación del tema ver en Encyclopaedia Judaica v. 331-335).