"וַיִּהְיוּ חַיֵּי שָׂרָה, מֵאָה שָׁנָה, וְעֶשְׂרִים שָׁנָה וְשֶׁבַע שָׁנִים, שְׁנֵי חַיֵּי שָׂרָה".

 “Y fueron los años de vida de Sará, 100 años, y 20 años, y 7 años, los años de vida de Sará”. (Bereshit, Génesis 23:1).

La Parashá de esta semana comienza con la edad de nuestra matriarca Sará al momento de su muerte (127 años) y su posterior entierro, si bien se la conoce como “Jaiei Sará” – La vida de Sará. Nuestros sabios se preguntaron sobre esta paradoja, más aún cuando estos años están divididos en tres partes: 100 años, 20 años y 7 años.

 

Una de las explicaciones más famosas al respecto es la de Rashí, quien sostiene que el alma de Sará a la edad de 100 años seguía siendo tan pura como a los 20, y que a su vez ella continuaba siendo (aún en su centenario) tan hermosa como una niña de 7.

Otro midrash quizás menos conocido, relaciona el gobierno de Ester sobre 127 provincias en tiempos de Ajashverosh, con los años de vida de Sará. Ester llegó a ese lugar ya que pudo reflexionar sobre la vida de Sará en un nivel muy profundo, tanto que su ejemplo de vida le dio el modelo que necesitaba para alcanzar su máximo potencial.

Sará vivió 127 años íntegros (en hebreo shlemim, relacionados con la palabra Shalom, paz). En cada uno de estos años, todo momento vivido fue utilizado al máximo. Ya fuera a los 7 años, a los 20 o a los 100, ella vivió consciente de estar cumpliendo con su misión y dando lo mejor de sí. Por ello se la conoce como una Eshet Jail, mujer virtuosa.

Gracias a sus méritos, la luz que Sará encendía cada Shabat continuaba brillando hasta el Shabat siguiente, la masa que preparaba era bendecida, y una nube divina acompañaba su tienda. Cuando Sará murió, los milagros cesaron, pero retornaron al ingresar Rivká (quien sería su sucesora) en la tienda.

Sará representa la plenitud de la vida, que se ve reflejada incluso luego de su muerte. La Parashá de esta semana nos invita a buscar inspiración y significado en nuestra existencia, y a perpetuar el legado de nuestras matriarcas para llenar nuestras vidas de luz.

Jazanit Yanina Maia Grinberg

Palabras en memoria de la Morá Ester Jarmatz Z”L, una Eshet Jail que transmitió su luz a quienes tuvimos el privilegio de conocerla y aprender de ella.