Shabat Jazón es el sábado anterior al 9 de Av en el cual se lee la Haftará de "Jazón Iehsaiáhu" (la "Visión de Isaías" - Isaías 1:1-27), en la cual el profeta amonesta al Pueblo de Israel previo a la destrucción.  Esta es la última haftará de las "Tres de Aflicción", y se lee siempre el Shabbat antes de Tishá be Av.

Se canta con la misma melodía que "Megila Eijá", el Rollo de las Lamentaciones, escrito por el Profeta Irmiahu, que era un testigo ocular de la primera destrucción. Iehsaiáhu también había sido un "testigo ocular", pero sólo con los ojos de la mente de la Profecía. Aún podría haberse evitado, si el pueblo se hubiera arrepentido. El Profeta Iehsaiáhu se lamenta, no por la destrucción del Templo, sino por todos los males que acarreó dicha destrucción. Porque no basta con que lloremos por lo que alguna vez fue. Debemos ser conscientes de que tenemos el poder de traer la Redención y la reconstrucción del Beit HaMikdash. Y debemos aprovechar este momento de duelo nacional para analizar nuestros errores y corregirlos.

B”H

PARASHAT PINJAS
LÍDER DE ISRAEL: ISH ASHER RÚAJ BÓ 
(BEMIDBAR 25:10-30:1) - HAFTARA: IRMIAHU 1:1-2:3

Parashát Pinjás es la única que lleva como título el nombre de un judío observante. No hay parashat Abraham, por ejemplo… no hay parashát Ioséf o Iaacóv….

Y la pregunta es: Qué obra hizo Pinjás por la cual se lo destaca de manera tan importante?

Primero se lo presenta recordando que era un Cohen, nieto de Aarón ha Cohen. Era un líder por su función en el Tabernáculo, el Mishkán! Sin embargo él salvó no sólo la vida, sino la Kedushá, la Santidad de los hijos de Israel. 

La Letra “Nun”

La letra nun representa la fe y la consistencia (Talmud, Tratado de Shabat). Por lo tanto, las nuns invertidas representan la inconsistencia y la auto contradicción.

Los dos versos separados por las nuns invertidas describen el antídoto para la inconsistencia. Cuando Moshé vio que la Nube de Gloria empezaba a ascender y a partir, simbolizando el deseo de Dios de que el pueblo judío reanudara su viaje, él proclamó “Levántate Dios”. Esta proclamación era una confirmación del deseo de Dios y una expresión del deseo de Moshé de subyugar sus deseos a Dios. Igualmente, cuando el Arca descansó, Moshé proclamó nuevamente, “Retorna, Dios …”.

El rabino Samson Rafael Hirsch comenta que esta parashá marca el término de una época de la historia judía y el comienzo de otra, llevando al pecado de los espías y culminando con la destrucción del Templo y el exilio. La raíz de toda esta desgracia fue la falta de consistencia en nuestro servicio divino.

Que podamos esforzarnos por corregir esa falencia para que las nuns invertidas puedan enderezarse, así como en la expresión máxima de devoción total. Entonces mereceremos otras dos palabras que también comienzan con “sean consolados, Mi nación,” con la redención Divina total.

Más de estos versículos en Parashat Behaalotja 5774

Shabbat Shalom

Fuente aishlatino.com

El Proceso de Autodestrucción

De la historia de los espías podemos ver cómo el perder la conexión con D'os puede conducirnos a un proceso trágico de autodestrucción.

El primer paso de este proceso es perder la confianza en la habilidad de uno para tener éxito. Esto es evidente en el reporte de los espías: "nosotros nos vimos como langostas, y ellos también nos vieron así" (Bemidvar 13:33). Los espías, convencidos de que no tenían ninguna chance de tener éxito, se vieron a sí mismos como langostas - lo que los canaanitas reflejaron de vuelta.

Sin lugar a dudas la mitzvá más grande e integral de todas, pues incluso si la persona desobedece todas las demás mitzvot de la Torá, continúa teniendo la oportunidad de realizar teshuvá. “ Ein davar omed lifnei hatshuvá ”, nada se interpone a la teshuvá. Esto corrige, rectifica y repara todo el daño que alguien pudiese producir al cometer transgresiones.

¿Cómo expresa la Torá esta mitzvá de teshuvá? “ Vehitvadú et jatatam Asher asú” , “y confesarán el pecado que han cometido”. De esta manera vemos que la Torá se refiere a la mitzvá de teshuvá y la define como una confesión, algo verbal, audible. ¿Y por qué es de esa manera? Pues se podría pensar que la teshuvá es primordialmente una función del corazón, el aceptar a Dios en su corazón, que tiene que arrepentirse de corazón por haber pecado, tiene que tomar una firme decisión en su corazón de que no lo volverá a hacerlo de nuevo. Entonces, todo está en el corazón. Pero la Torá dice que la realización práctica de la mitzvá es mediante la confesión, en la boca.