Dice la Torá:

וַיִּוָּתֵ֥ר יַעֲקֹ֖ב לְבַדּ֑וֹ וַיֵּאָבֵ֥ק אִישׁ֙ עִמּ֔וֹ עַ֖ד עֲל֥וֹת הַשָּֽׁחַר׃

"Y se quedó Iaakov solo, y luchó un hombre con él hasta que rompió el alba. - Vayivater Ya'akov levado vaye'avek ish imo ad alot hashachar." (Bereshit 32:25)

"Y se quedó Iaakov solo". El texto hebreo dice levadó, cuya traducción literal es solo consigo mismo. La diferencia entre solo, levad (לבד), y levadó (לבדו) es la letra hebrea vav (ו), cuya característica es unir y/o dar acceso a otra realidad.

La sección de esta semana lleva el nombre de Sara, la primer matriarca del pueblo hebreo, y la misma comienza relatándonos los años de su vida e inmediatamente nos menciona su fallecimiento. En el resto de la parashá no se vuelve a mencionar nada de la vida de nuestra matriarca, sólo se explica en el primer capítulo la búsqueda que hizo Abraham para encontrar un lugar donde enterrarla, y luego todo el relato se apoya en la búsqueda de una mujer para Itzjak, hijo de Sara y de Abraham.

Es interesante observar la conexión que tiene Sara con Rivka, aquella mujer que será la destinada a la vida de Itzjak, y de la cual la parashá anterior ya nos adelantaba que era del linaje de la familia de Abraham Avinu.

El gran cambio en la vida de Rivka llegó de forma inesperada, un día normal como cualquier otro. Vivía en Mesopotamia, en la ciudad de Harán o cerca de ella. Su familia no era como la gente de Harán, que adoraban a Sin, el "dios-luna". Su Di-s era Hashem (Bereshit 24:50).

Texto adaptado

Este shabbat se lee la sección de Shmot (Éxodo) 33:12 a 34:26. Se nos detalla que Moshé le pide a Di-s su deseo de conocerlo y Di-s le asegura que lo acompañará todo el camino. Moshé le vuelve a decir que desea contemplar Su Presencia, por lo que Dios le acepta pasar Sus atributos de bondad ante Moshé, enseñándole Su Nombre. No podría ver Su rostro porque al hacerlo no sobreviviría, pero Moshé se colocaría sobre una roca específica, en la que Di-s lo ubicaría en una hendidura, pondría Su mano sobre Moshé y solo lograría verlo desde atrás.

Le ordenó Di-s a Moshé labrar dos tablas como las primeras que había quebrado, y en ellas Di-s escribiría las palabras que estaban escritas en las primeras, con éstas debía subir al monte Sinai, nadie más podría acercarse al monte. Así lo hizo Moshé. Estando en el Monte Sinai, Ado-nai pasó ante él y Moshé proclamó: “Ado-nai Ado-nai Dios benévolo, compasivo y precioso, lento para la ira y de inmensa bondad y verdad. El mantiene la bondad para dos mil generaciones, perdonando iniquidad, transgresión y pecado, absuelve y no absuelve, recuerda la iniquidad de los padres en los hijos y los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación”. Moshé se arrodilló y le rogó a Di-s que anduviese siempre con el pueblo y perdonara la iniquidad, tomando al pueblo como Su posesión y Di-s pactó con Moshé diciéndole que el pueblo de Israel vería Sus maravillas.

brujulaParashat Vaiera, es un caleidoscopio de situaciones que nos llevan a una misma pregunta:

dónde estamos, cuando tenemos que estar.

Y aunque parezca un juego de palabras, creo que acá se condensa la pregunta central que define nuestras vidas, éticas o no: ¿dónde estamos cuando tenemos que estar?.

La saga mitológica de un hombre, llamado a ser Av Hamon Goim, el padre de muchos pueblos, con promesa de descendencia tan incontable como los granos de arena o las estrellas del cielo, que todo el tiempo está confrontado a la sencilla pregunta de dónde estás cuando tienes que estar.

Kafka intenta comprender a Abraham, desentrañar los caminos que a partir del relato de su vida se abrieron en nuestra cultura y él dice: "Yo podría, para mí, pensar otro Abraham", quizás dando a entender que Abraham no es uno solo, o que su vida puede ser leída como un cúmulo de facetas, como un ser no lineal, como alguien atravesado por el compromiso de vivir una vida profunda. Abraham va intentando construir un relato de su vida, acorde con lo que él cree creer, fiel a lo que su razón y su emoción le van dictando.

hazinuEl capítulo de Haazinu tiene 52 versículos. Según la sabiduría de la Kabbalah, el número 52 está relacionado con el reino físico de Maljut. 52 es también dos veces el valor numérico del Tetragrámaton (Yud, Hei, Vav y Hei), 26 x 2 = 52, lo cual revela otro secreto: Haazinu nos muestra que nuestro mundo es un espejo de los Mundos Superiores. Si amamos, veremos amor; si odiamos, veremos odio; si hacemos acciones positivas, sólo reconocemos lo positivo en los demás.

Aún conmovidos por la experiencia de Iom Kipur, con nuestros cuerpos cansados y nuestras almas expectantes, nos volvemos a reunir para Shabat, en este Shabat Haazinu. Un texto particular para un día particular. Me atrevería a decir que son días en los que sentimos que ya no quedan palabras para decir. Hemos rezado en comunidad, nos hemos confesado, nos encontramos con palabras que nos gustaron y con imágenes que preferimos olvidar. Ya hubo mucho texto en estos diez días que acaban de concluir. Y al día siguiente, el desafío de seguir escuchando: "Haazinu", ¡escuchad!